Cuando el atardecer cae detrás de los cerros orientales y el frío típico de la sabana se instala, Bogotá no se apaga; se reinventa.
En el corazón del norte, hay un epicentro que parece latir con un ritmo propio: https://roxanndsgd018865.blogars.com/38713853/la-sofisticación-nocturna-de-la-zona-t-en-bogotá